Nota Legal

Para Mas información nuestro e-mail y Teléfono de Atención al cliente es:
info@pavosreales.com    902 999 029

 


Consultar precios Aquí

Clasificación:
Orden Galiformes, familia Fasiánidos.

Características:
Los pavos reales son los galiformes de mayor tamaño.Los tarsos son muy altos, y los del macho están armados de un fuerte espolón. Los machos presentan las coberteras de la cola extraordinariamente alargadas y de vivos colores; se prolongan por encima de la cola, constituida por 20 plumas, y forman un largo séquito que es abierto como una rueda durante la época de celo. El plumaje es una mezcla muy viva de colores verde, azulado, blanco,rojo. Alrededor de los ojos se dispone una zona desnuda y encima de la cabeza está presente una especie de corona de plumas.


La hembra presenta un plumaje de tonos más apagados, carece de largas plumas en la cola y ésta está formada únicamente de 18 elementos.

Hábitat:
El pavo real salvaje habita en zonas de selva, en las proximidades del agua.



Areas de distribución:
Especie originaria de la india, actualmente a través de la cría artificial está extendida por amplias zonas del mundo.


Vida y costumbres:
El pavo real construye un nido entre los matorrales o incluso, aunque mucho menos frecuente, en las cavidades de las ramas y orquedades de los edificios. Generalmente pone 3-5 huevos, que son incubados durante 28 días. Las crías se desarrollan lentamente. El macho joven no completa la cola hasta la edad de 3 años (pero aún puede aumentar en longitud hasta alcanzar 1,80 metros al sexto año de vida).



  

Datos primarios para la cría:
Con respecto a la adaptación de estos animales, no hay mayores inconvenientes con el clima, salvo en lugares extremadamente fríos con nieve y varios grados bajo cero, donde necesitaran aclimatación artificial. En nuestro criadero todos los reproductores adultos se crían en libertad, de esta manera los animales adquieren una protección bacteriológica y viral, totalmente natural y de gran importancia para la vida del ave. De esta manera son animales muy fuertes a diferencia de lo que viven en cautiverio.

Los detalles más importantes para su cría son los siguientes:
A medida que la hembra pone los huevos, estos deben ser retirados y colocados en un lugar fresco, en hueveras con la punta mas fina del huevo hacia abajo. De esta manera se pueden mantener sin empollar los huevos hasta 10 días. Luego hay dos formas de incubarlos, a) poniéndoselos a una gallina clueca o b) en una incubadora. En el primer caso la gallina cumple la función de madre y los hará nacer sin inconvenientes. En el caso b) debemos estar seguros del buen funcionamiento de la incubadora y uso de la misma, en este caso debemos dar vuelta los huevos 180 grados 5 veces por día, menos los dos primeros días que deben mantenerse quietos y de la misma forma 2 días antes de su nacimiento, períodos durante los cuales no hay que darlos vuelta. Demorarán 27-28 días en nacer. Después de nacidos los pichones deben mantenerse un día con la gallina o en el caso b) dentro de la incubadora sin alimentos, ya que aun tienen alimento en su estómago. Luego deben ser recogidos y colocados en una caja o jaula, tapada de corrientes de aire y con una lampara que les dará el calor necesario para su desarrollo que debe estar entre los 27°C y 32°C. Estos cuidados deben ser mantenidos durante 45 días y después paulatinamente se le debe retirar el calor, llegando sin lámpara de calor a los 120 días. Despues de los 120 dias deben ser mantenidos en un lugar bien reparado de corrientes de aire y sin lámpara de calor.En la siguiente primavera pueden soltarse en el parque sin mayores cuidados. Su alimentación debe ser con mucha proteína, para lo cual aconsejamos alimento balanceado BB iniciador con alto valor proteínico y agregarle raciones de huevo duro picado y radicheta picada o en el caso de ser posible usar alimentos especiales para tal fin. Estas aves no deben compartir al inicio su hábitat con otras especies.

Distintas razas de pavos reales:
Los pavos machos poseen una cola de 150 plumas aproximadamente, que levantan en arco para formar un gran abanico de colores. Durante centurias los pavos reales han aparecido en la mitología y en el folklore, y son admirados por su belleza y cazados por su carne, incluso en tiempos recientes forman parte de algunos parques. Hay dos especies: el indio Pavo Cristalus de Ceylán e India y el pavo real, Pavo Muticus que tiene una distribución más al este y se encuentra en Birmania, Tailandia, In­dochina, la península Malaya y Java. El pavo del Congo, del género Afropavo, el único faisánido originado fuera de Asia, se encuentra en los bosques lluviosos del este central de la cuenca del río Zaire. Estas aves, desde siempre han cautivado la atención y admiración del hombre por su plumaje. No en vano a toda aquella persona que se ufana de si mismo desmedidamente se lo compara con estas ostentosas aves oriundas de la India y del Sudeste de Asiático, los pavos reales hoy tienen una distribución universal gracias a los cultores que con distinta suerte se han esmerado y esforzado en criarlos. Antiguamente fueron exclusividad de coleccionistas y algún aficionado. Actualmente han comenzado a tener interesante demanda, debido a la popularización de su tenencia. Hoy, la necesidad de mantener un contacto más palmario con todo lo que significa la naturaleza, sobre todo aquellos cuya manifestación produce mayor impacto estético, da un nuevo impulso a la producción de esta especie no tradicional en el ámbito pecuario. En la actualidad contamos en la Argentina con ejemplares de diversa calidad, que se encuadran en dos especies principales: el Pavo Real Azul o Común y el Pavo Real Verde o Específico.

A través de cruzamientos, selección, mutaciones, fijación de caracteres, se formaron, las siguientes razas: Pavo Real Blanco, de Negra o Moteado y Pavo Real Arlequín. Cada una de estas razas tienen características fenotípicas propias bien definidas, aunque responden todos a un mismo patrón biológico y sanitario; por ello los recaudos y las particularidades de la crianza son los mismos para todos. Los nidos deben responder a normas de higiene y salubridad: orientación adecuada (lo ideal es que el frente mire al NE y el espaldar al SE, o hacia donde predominan los vientos fríos, esto varia según la zona); lugar soleado, ventilado, seco, confortable, fácil de limpiar e higienizar y con la amplitud suficiente para que las aves no tengan trastornos de conducta. Con la altura suficiente para permitir el salto (un ejercicio necesario) y el desenvolvimiento de la cola en machos.Tratando de congeniar estas normas, un habitáculo dispuesto con los requerimientos mínimos para un trío reproductor debería de tener las siguientes medidas: 3 m de largo, 2 a 2,5 m de ancho y 2,5 a 3 m de altura. El contrafrente debe ser hermético, al igual que un tercio (o la mitad) de los laterales, al frente y los demás laterales deben contar con alambre. El techo debe ser de chapa u otro material impermeable, y podrá constar de cortinas laterales las que ayudarán a soportar condiciones climáticas adversas. El piso sugerido en este caso debe ser de cemento portland alisado, con buen declive y desagüe que permita realizar con facilidad la limpieza y desinfección periódicas. El piso se complementará, en el caso de ser posible, con zócalos de unos 10 cm y se rellenará con cama de cáscara de arroz o girasol, pudiéndose utilizar también viruta media o gruesa de madera (con un espesor deseable no inferior a los 5 cm).Si el piso fuera de tierra, es aconsejable excavar entre 10y 15 cm, y rellenar el pozo con conchilla. Esta tarea permitiría tener un buen drenaje y poder hacer remociones parciales o totales según la necesidad. Esto es extensible a todos los alojamientos que cuenten con patio exterior de dimensiones manejables.

El apareamiento.
Los núcleos reproductores están conformados por un macho adulto y de una a tres hembras. Consideramos ejemplares adultos en plenitud cuando alcanzan los 3 años de edad, sobre todo tratándose de la variedad Específico. Los Pavos Reales Azules de buena crianza inician su actividad reproductiva a los 2 años de edad, lo que coincide, en los machos, con el crecimiento de su primera cola. A la hora de proyectar la reproducción se deben seleccionar individuos de buena estructura y conformación y que respondan al standard de la variedad o raza elegida, descartando para este fin aquellos con indicios de mestizaje, defectuosos, alto grado de consanguinidad, o con un desarrollo final no satisfactorio. En el manejo reproductivo, ciertos aspectos de las instalaciones deben ser tenidos muy en cuenta. Uno de ellos es la percha o posadero, que deberá construirse con madera dura, lisa, sin grietas, ancha y plana, con bordes romos para permitir un buen ceñido de las patas y para evitar posibles lesiones. La misma se fijará convenientemente a 1,5 m, aproximadamente, del piso. A pesar del tiempo y las generaciones de pavos reales criados por el hombre, estos animales no han perdido muchos de sus instintos y reacciones de sus ancestros silvestres, tales como su temperamento asustadizo y la desconfianza y el permanecer alerta, atentos a todo lo que ocurra en su alrededor que no responda a su rutina, o que provenga del espacio aéreo, ámbito de alguno de sus predadores naturales, llegando en algunos casos a sufrir traumatismos serios por los saltos, vuelos y movimientos descontrolados que intentan los pavos reales en su afán de huir al asustarse. Otra conducta conservada en las hembras es la nidificación. Siguiendo dicho patrón buscan un lugar elevado; y, si están en libertad, eligen árboles añosos o techos (sobre todo de paja); si permanecen en instalaciones pueden realizar la oviposición en las perchas, teniendo pérdidas de huevos por rotura. Para evitarlo, se debe colocar una plataforma de madera elevada, con barandas, rellena de paja o pasto seco y de fácil acceso para los animales, de forma tal que éstos puedan alcanzarla saltando desde el posadero. Asimismo, en la época de postura que puede iniciarse según la benevolencia climática en septiembre, extendiéndose hasta enero, se reforzarán las áreas del piso bajo la percha con material bien mullido para disminuir pérdidas de huevos cascados. Son importantes las medidas mínimas del habitáculo para facilitar las cópulas exitosas, dado que el macho en su lid amorosa comienza la seducción o cortejo con una erección y despliegue completo en abanico de su cola de 1,20 metro de largo, la cual hace vibrar con energía en pequeños intervalos, mientras la hembra simula hacer caso omiso, e incluso manteniéndose a cierta distancia; llegado el punto culminante el macho arremete en corta carrera y la cubre emitiendo un grito característico y extendiendo a lo largo y contra el suelo su cola plegada.

Tiempo de Postura
Las hembras empiezan la postura a los 2 años de edad, en su primera vez suelen pueden poner hasta una docena de huevos. Cuando alcanzan el tercer año de edad la cifra subira alrededor de 20 huevos por temporada, en tres tandas separadas por períodos de descanso. Los huevos se retiran para evitar que las pavas se echen (encluequen); asi se obtiene una mayor producción. Para la incubación en pequeña escala se recurre a las madres sustitutas por excelencia: gallinas mansas y dóciles, como las sedosas del Japón, las Pigmeas, o gallinas de mayor porte, tipo "de campo", animales con buen instinto maternal. Los pavipollos, luego de este período, pueden ser criados en bandadas mixtas (tanto de sexo como de raza), hasta los 2 años de edad, pues no hay competencia ni actividad sexual. Esta etapa se hará de acuerdo con el número de animales en galpones avícolas, con buenas camas renovables, o en jaulones con piso de alambre, para que en la etapa de desarrollo no tengan contacto directo con sus excrementos. Los adultos fuera de la época de celo o reproducción adoptan un comportamiento similar, es la mejor epoca para admirar a los machos que avitan en parques, zoologicos, etc...


Para Mas información
nuestro Teléfono de Atención al cliente es:

902 999 029